domingo, 2 de agosto de 2015

Nouveaux riches

Los medios hegemónicos no cesan en sus ingentes esfuerzos por negar los innegables logros del modelo nacional y popular. Ahora, es el turno de La Nación que nos quiere hacer creer que en lugar de haber crecido la clase media, en realidad ha decrecido: "La clase media ya lleva tres años de retroceso" (click).

Por suerte, en este blog nos hemos adelantado a esta nueva patraña mostrando cómo creció no solamente la clase media sino inclusive la clase alta, la cual llega al 62,5 % (país generoso). Es innegable que Argentina está literalmente llena de nouveaux riches. Para no repetirnos, mostramos ahora una conversación entre cuatro argentinos que hasta ayer nomás pertenecían a clases desaventajadas, ahora forman parte de ese 62,5 %, y sin embargo están disconformes. A los argentinos no hay nada que les venga bien:


jueves, 23 de julio de 2015

País generoso



Gerald Cohen, otrora profesor Chichele de Teoría Política en la Universidad de Oxford, reconocido y brillante defensor de la causa socialista, solía sostener que el egoísmo capitalista no era una tendencia natural o inevitable para el ser humano, sino antes bien el producto de un círculo entre el capitalismo y las condiciones que este sistema económico genera. La tesis de Cohen sobre el egoísmo, por supuesto, era fundamental para defender la posibilidad del altruismo, un componente decisivo de todo proyecto socialista.

Hasta ahora, no pocos argumentaban que la evidencia empírica, por no decir histórica, le daba la espalda a Cohen y su altruismo socialista, con la muy honrosa excepción de países tales como Noruega o Suecia, cuyo excepcionalismo a su vez es tal que resulta demasiado exigente para el resto de los mortales.

Sin embargo, el kirchnerismo ha demostrado que el socialismo es viable incluso en países como el nuestro, que en teoría son muy diferentes a los nórdicos recién mencionados.

En efecto, a raíz del éxito del modelo las estadísticas muestran que la clase media argentina se duplicó y alcanza al 32,5 %  de la población (click). Si tenemos en cuenta que la pobreza es del 5 % (Cristina dixit) y suponemos que la así llamada clase “baja” se compone de quienes se encuentran precisamente en la pobreza, da la impresión de que se puede inferir que entonces el 62,5 % de la población argentina es de clase "alta". Pero la gran inferencia política que se puede extraer es que, a juzgar por ciertas encuestas, o incluso tomando el resultado de las últimas elecciones presidenciales, el kirchnerismo cuenta con el apoyo de la mitad de la población, lo cual demuestra que el argentino no solamente es un pueblo rico, sino además y fundamentalmente altruista: en lugar de votar en contra de gobiernos cuya presión tributaria es un récord histórico, votan a favor. La única explicación posible es el altruismo.

Ciertamente, hay una explicación del favor con el que cuenta el Gobierno entre los votantes de clase media y alta. Según las cifras mencionadas por el Ministro de Economía, el controvertido impuesto a las ganancias alcanza solamente al 10 % de la población (click), debido, suponemos, a que no hace falta extender el alcance del impuesto debido a que solamente un 5 % se encuentra en la pobreza. Pero entonces nos llama la atención que el Gobierno no obtenga todavía más votos que el 54 % obtenido en la última elección presidencial, ya que, de una potencial base tributaria del 95 % de la gente, el Gobierno solamente le cobra ganancias al 10 % de la población. Dicho sea de paso, si la AUH la recibe por lo menos el 10 % de la población y la pobreza es del 5 %, cabe inferir que hay un 5 % de clase media o alta que está defraudando al Estado.

Pensándolo bien, resultamos ser mucho más egoístas de lo que parecemos. Los medios tampoco ayudan.

jueves, 16 de julio de 2015

Más Oyarbides y menos Bonadíos


En otra decisión ejemplar, la Sala I de la Cámara Federal de la Capital decidió apartar del caso del juez Bonadío, quien demostrara en varias oportunidades su parcialidad, por no decir hostilidad, contra la familia presidencial. Para muestra, basta el botón de investigar al hijo de la Presidenta.

Nobleza obliga, a primera vista puede llamar la atención que una empresa de Lázaro Báez alquilara casi mil habitaciones en la cadena de alojamiento Hotesur, y de ahí la sensación de que se trataba de un caso de lavado de dinero.

Sin embargo, es una alegación que no resiste el menor análisis, toda vez que estemos dispuestos a ponernos "el sombrero de pensar", como dice Sheldon Cooper (no es lo que parece). Por suerte, tenemos a nuestra disposición lo que cuenta  Frederick Spotts en su libro Bayreuth: A History of the Wagner Festival, historia que ya utilizáramos en este blog.

En efecto, Hitler en 1940 instituyó los que fueron llamados “Festivales de Guerra”, en los que el Teatro de Bayreuth no estuvo abierto al público en general sino a los “huéspedes del Führer”: miembros del ejército y trabajadores en la industria militar, quienes como recompensa por sus esfuerzos eran llevados a Bayreuth con todos los gastos pagos.

A muy pocos de los huéspedes del Führer les gustaba la ópera y mucho menos Wagner, de tal forma que estos huéspedes conformaban una audiencia cautiva: no tenían elección, tenían que asistir o asistir: eran transportados en grupos a Bayreuth en un tren musical del Reich, llegaban a las seis de la noche y marchaban en columnas a las barracas en donde eran alojados. A la mañana siguiente se reunían en el teatro en donde recibían folletos sobre Wagner y lecciones sobre la ópera que iban a ver ese día. A la mañana siguiente volvían, y eran reemplazados por otro contingente de huéspedes del Führer. Muchos de los soldados muy probablemente habrían preferido seguir peleando antes que escuchar a Wagner.

¿Por qué no suponer entonces que la empresa de Lázaro Báez sigue los pasos de Hitler, i.e. le concede una recreación a sus empleados para recompensarlos por su diario esfuerzo en la empresa, y como justo la cadena Hotesur es la que brinda los mejores precios, con una ubicación inmejorable, y encima con la enorme diferencia de que mientras que a la gran mayoría de los soldados alemanes no les gustaba la ópera, particularmente Wagner, es muy probable que la gran mayoría de los empleados de Báez sí disfruten de sus días en Hotesur? ¿Vamos a perseguir penalmente a Báez y a los dueños de Hotesur, por algo que ni siquiera le objetaríamos a Hitler?

Todo esto muestra que necesitamos más jueces comprometidos con la democracia como Oyarbide, probos jurisconsultos que saben cuándo desestimar rápidamente una denuncia contra la familia presidencial (una denuncia tan infundada como la de su enriquecimiento ilícito, a pesar de que se trata de una familia que cuenta con insignes practicantes de la abogacía), y menos jueces corporativos. Ojalá que la democratización de la justicia no se detenga.

sábado, 11 de julio de 2015

Independencia y 9 de Julio

En otra oportunidad habíamos comentado una excelente iniciativa del Secretario de Estratégica para el Pensamiento Nacional. Se trataba de aprovechar el hecho de que Néstor Kirchner "desequilibró lo que permanecía equilibrado, removió lo que hacía resistencia, cuestionó lo que permanecía incuestionable", por no decir que Néstor además pensó lo impensable, dijo lo indecible, movió lo inamovible y, al menos en el caso de Lázaro Báez, tuvo una contabilidad incontable (no es lo que parece). En otras palabras, es innegable que Néstor pudo lo imposible, lo cual es una excelente idea para un musical (Néstor Kirchner, el Musical). Lamentablemente, resultó que a alguien ya se le había ocurrido la idea (si no hubiera tiempo, convendría empezar a partir de 2:45):





Como el pensamiento nacional, al igual que la imaginación popular, no descansa nunca, el Secretario de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional ahora propone la Declaración de una nueva Independencia. En efecto, todos los países cada tanto renuevan la fecha y el contenido de sus declaraciones de Independencia, y nosotros no podíamos ser menos. Después de todo, a nadie se le puede escapar que el kirchnerismo es mucho más que la ideología de un partido político, sino un verdadero régimen o cultura política. En realidad, se trata de una verdadera civilización, aunque en el buen sentido de la palabra, que trasciende la contingencia de un resultado electoral (vamos Scioli).

Huelga decir que apoyamos esta excelente iniciativa, aunque nos gustaría articularla con la transformación cultural ya iniciada a través de la designación de calles, avenidas del Libertador, plazas, centros culturales, represas, premios, cátedras, becas, llaveros, porta-documentos, postales, etc., que llevan el nombre "Néstor Kirchner". 

A tal efecto, nos hacemos eco de una propuesta que todavía no ha tomado estado público, según la cual es necesario cambiar el calendario gregoriano, que ya cumplió su ciclo, y empezar de cero en el 2003, de tal forma que Cristo habría nacido en el año 2003 a.K, hoy, por ejemplo, estaríamos en el año 12 d.K., y la anterior Declaración de Independencia habría tenido lugar entonces en el año 187 a.K. 

Nos atrevemos a sumar nuestro granito de arena proponiendo el cambio de al menos algunos de los nombres de los meses del año. Por ejemplo, "Julio", por obvias razones, debería convertirse en "Kirchner", y "Octubre" podría llamarse "Cristina". Dejamos los otros diez meses en manos de la imaginación de los lectores.

Finalmente, es una picardía que exista el "kirchnerismo" como un discurso político, al igual que "cesarismo", y que sin embargo el apellido "Kirchner" no se haya convertido aún en una institución, tal como sucediera, v.g., con el cognomen "César" (Caesar, Kaiser, etc.). En el futuro, en Marcos 12:17 rezará "Dad al Kirchner lo que es del Kirchner, y a Dios lo que es de Dios". Quizás, sea necesario cambiar asimismo la designación oficial del Estado, quizás algo así como "República Kirchnerista de Argentina" o directamente "Kirchnerlandia", para evitar confusiones. Claro que se trata de un proyecto a largo plazo. Esperemos que llegue a buen puerto.      

jueves, 2 de julio de 2015

Al Fin andar sin Pensamiento

Debido a que todavía “algunos… miembros” del “proyecto nacional y popular” todavía parecen no aceptar del todo la polémica consagración de la fórmula presidencial del kirchnerismo gracias a la unción de la “líder indiscutida y máxima conductora del proyecto en curso”, Tiempo Argentino publicó una muy iluminadora nota de Demetrio Iramain (una pluma comprensiblemente eclipsada por la de Hernán Brienza) al respecto: Primero hay que saber sufrir.

Iramain, en efecto, sostiene tres argumentos que son otros tantos verdaderos golpes de knock out a la resistencia de quienes creen estar adentro del movimiento y sin embargo todavía objetan la fórmula presidencial kirchnerista.

Un primer argumento, de naturaleza psicológico-política y que depende ciertamente de la notable sofisticación del sistema electoral argentino, consiste en que, como señala Hebe de Bonafini, “hoy… hay que hablar de (Carlos) Zannini, que es un tipo extraordinario”. En otras palabras, respecto de Scioli, dice Hebe, “seguimos pensando lo mismo”, pero vamos a votar a Zannini. La razón es muy simple. Si Scioli llega a ganar por alguna razón, no va a ser por los votos de quienes apoyan a Zannini, ya que al momento de votar el sistema electoral vernáculo permite que el votante aclare si está votando por Scioli (como va a hacer la derecha golpista) o por Zannini (como lo hará la izquierda revolucionaria), o, por imposible que parezca, por los dos juntos (como van a hacer la derecha golpista y la izquierda revolucionaria a la vez).

Un segundo argumento, continúa Iramain, consiste en que “[¿Todas?] las luchadoras del pañuelo blanco… [no] se equivocan”. La estructura del silogismo al que pertenece este argumento es la siguiente:
(a) [Todas] las luchadoras del pañuelo blanco no se equivocan
(b) Hebe es una luchadora del pañuelo blanco
ergo,
(c) Hebe no se equivoca.

Sin embargo, a Iramain no se le escapa que el segundo argumento, por cartesiano que parezca, requiere de apoyo subsidiario, ya que ¿cómo sabemos que “las luchadoras del pañuelo blanco no se equivocan”? En efecto, hace falta una premisa de verdad inconcusa a su vez, algo que no pueda ser puesto en duda, el cogito o el “yo pienso” del pensamiento kirchnerista.

Y eso es exactamente lo que aporta el tercer argumento, el decisivo, de Iramain, que lo pone en boca de Hebe para no pecar de inmodestia: “Cristina nunca se equivoca y las Madres no queremos equivocarnos”. La estructura del silogismo que acompaña a este argumento es la siguiente:
(a) Todas las decisiones de Cristina son correctas.
(b) Es una decisión de Cristina que Scioli sea el candidato kirchnerista.
ergo,
(c) La decisión según la cual Scioli es el candidato kirchnerista, es correcta.
Quizás sea necesario agregar una premisa extra: (a’) las decisiones de Cristina son indiscutibles, probablemente debido a que (a).

En rigor de verdad, no hace falta ser kirchnerista para advertir que Iramain mismo tiene razón. ¿Para qué apelar a la fría ética consecuencialista que apuesta todo, v.g., a la utilidad, con sus dificultosas comparaciones interpersonales de bienestar, o para qué recurrir a la despiadada y sádica ética deontológica con sus abstractas y perversas reglas y deberes, cuando uno tiene a su disposición una ética de la virtud que gira alrededor de la agencia ideal de Cristina, la cual por definición es infalible, una verdadera émula del spoudaios aristotélico?

No queríamos terminar la entrada sin destacar el aforismo de Séneca que figura en la nota: “Tregua, las pelotas” (o como reza el original latino: indutiae, pilae) y la magnífica frase pythonesca “A veces hay que saber perder las discusiones para poder tener razón”. En efecto, a veces uno discute no porque tiene razón sino para pasar el tiempo. Aunque Monty Python lo cuenta mucho mejor:


domingo, 21 de junio de 2015

FAKQ (preguntas kirchneristas frecuentemente formuladas)



Debido a los sucesos ocurridos en los últimos días en ocasión de las últimas novedades acaecidas a raíz de las PASO, a no pocos les ha costado entender lo que a primera vista parece ser un mero giro oportunista por parte del kirchnerismo (aunque no exclusivamente). Es precisamente por eso que se nos ocurrió que esta entrada podría contribuir a esclarecer los últimos acontecimientos apelando a la dialéctica clásica, i.e. en la forma de unas pocas y simples preguntas y respuestas. Después de todo, no es casualidad que el sempiterno diálogo Politeia de Platón haya sido traducido en las lenguas que derivan del Latín como República.

- ¿Scioli es un topo menemista de Magnetto o “el continuador del proyecto”, como reveladoramente lo ha designado hace poco el recientemente designado candidato a la Vicepresidencia para acompañarlo?
Si bien en entradas anteriores habíamos sugerido que Scioli era el candidato del Diablo (el Partido del Diablo), i.e. el candidato de Magnetto, les debemos a nuestros lectores un mea culpa: la reciente decisión presidencial de consagrarlo como candidato del proyecto nacional y popular muestra que se trató de un grave error de nuestra parte. Scioli siempre fue el candidato del pueblo. Que haya habido gente, muy poca por lo demás, que haya creído otra cosa, francamente es inexplicable y/o una típica artimaña de Magnetto para desviar nuestra atención mientras Magnetto infiltraba a quien resultó ser su verdadero topo.

- ¿Entonces Randazzo...?
Quienes creen que Randazzo es un traidor ingrato, desleal a la Presidenta, se equivocan. Otro tanto sucede con los que se creen graciosos y comparan al kirchnerismo con 1984 de Orwell (mil novecientos ochenta y kuatro). En efecto, Randazzo jamás fue peronista y por eso no pudo haber sido desleal o traidor, sino que siempre fue la imagen especular de Scioli. Magnetto nos hizo creer que Scioli era su topo para confundir al pueblo, y por momentos a la mismísima Presidenta de todxs lxs argentinxs, y de esta forma lograr que Randazzo estuviera a punto de convertirse en el candidato del proyecto, de este modo ganar las PASO con holgura y finalmente arrasar en las elecciones nacionales. Aclaramos este último punto porque la derecha, típicamente, nos quiere hacer creer que la decisión presidencial de ungir a Scioli se debe a un cálculo electoral, como si Randazzo tuviera la culpa de no atraer votos, y no a motivos ideológicos, y/o nos quieren hacer creer que alguna vez hubo dudas acerca de si Scioli era kirchnerista. Indudablemente, Magnetto estuvo muy cerca de lograr su objetivo, pero finalmente subestimó a la capacidad de la Presidenta.
Por lo demás, incluso la mera posibilidad de considerar que Randazzo es o fue alguna vez siquiera peronista es un insulto a la inteligencia (y que, dicho sea de paso, no está a la altura de las otras jugarretas de Magnetto, como la de hacernos creer que alguna vez fue aliado del Gobierno). Ningún peronista verdadero antepondría un proyecto personal más allá de su líder. Scioli entiende esto perfectamente, y he ahí su decisión; Randazzo no, voilà. Además, Aníbal Fernández fue muy claro cuando adujo en público que la conducción tomó una decisión y el rebaño no discute más. Se terminó. ¿Es acaso concebible que alguien pueda ser peronista sin haber entendido que primero viene la Patria, segundo el Movimiento y tercero los hombres, y si hace falta las mujeres, llegado el caso?

- ¿Entonces para el peronismo la conducción siempre es infalible?
Se nota que el que formuló la pregunta no es peronista. Parafraseando a Duns Scoto, “por qué la voluntad de Cristina quiere esto, no tiene otra razón que la voluntad de Cristina es la voluntad de Cristina” (Opus Oxoniense I d. 8 qu. 5 a. 3 n. 24: "quare voluntas voluit hoc, nulla est causa, nisi quia voluntas est voluntas"). Es por eso que por encima de Cristina no existe estándar alguno, es su voluntad la que decide cuál es el estándar y, por supuesto, cómo se aplica dicho estándar. Todo lo que hace y dice Cristina es necesariamente correcto. Quienes creen otra cosa, como por ejemplo que la política consiste en la deliberación participativa basada en razones, en el fondo son partidarios del intelectualismo tomista, o, lo que es peor, creen que Cristina no es divina.

- ¿Es posible que la familia Kirchner no haya agotado su contribución a la política nacional, sino que siga produciendo vástagos que estén a la altura de sus progenitores?
La pregunta tiene un aire ligeramente impertinente, pero la ha respondido Aristóteles hace mucho tiempo, para quien un pueblo puede ser perfectamente capaz de producir “una familia que descuella por su aptitud para la dirección política” (Política, 1288ª8-9, traducción de Julián Marías, p. 106), y para semejante pueblo sería adecuado tener una monarquía. Nosotros, sin embargo, tenemos el mejor de los mundos: una democracia que elige a los mejores.

sábado, 6 de junio de 2015

El Partido del Diablo



Debemos comenzar invocando la benevolencia de los lectores, ya que hace tiempo que la redacción del blog no publica nada. De hecho, se puede apreciar a simple vista que el pasto del blog supera la altura de las paredes del baldío. Semejante estado de cosas es el resultado de una suma de factores, aunque la razón principal es que todo miembro del equipo de La Causa de Catón al ingresar toma un juramento que le exige no repetirse. Como el kirchnerismo, que domina la realidad política argentina, no hace sino repetirse constantemente, es casi imposible comentar dicha realidad manteniéndose fiel al juramento.

Ahora bien, hay un fenómeno que ha sido percibido por muchísima gente pero que no ha sido explicado por nadie, al menos hasta donde nosotros sabemos. Se trata de la muy curiosa situación de Daniel Scioli dentro del kirchnerismo. De ahí que Capitanich (¿qué se hizo de él?) en su momento, Julián Domínguez, Randazzo, etc., están convencidos de que Scioli es un arma del Diablo (a esta altura, suponemos, no hace falta aclarar qué, o quién, o cuál es el Diablo). La pregunta, sin embargo, es por qué algunos todavía creen, equivocadamente, que Scioli en realidad es kirchnerista, i.e. está con Dios (a esta altura, suponemos, no hace falta aclarar qué, o quién, o cuál es Dios).

Por increíble que parezca, no es la primera vez que semejante error tiene lugar. En efecto, como explica Stanley Fish, en un contexto en el que el héroe (o anti-héroe: como se puede apreciar, se trata sorprendentemente de la misma situación que nos ocupa ahora) de la obra convoca a los ángeles rebeldes a los que acaba de liderar hacia una derrota desastrosa, la voz épica o “en off” de John Milton en el Paraíso Perdido “se asombra ante la perversidad y la estupidez” de la adoración por parte de multitudes de mujeres y de hombres de “figuras sombrías”. Y dicho asombro está expresado “en una única y despectiva línea” del excelso poema de Milton: “Y Diablos para adorar como Deidades” (I.373). El mensaje es muy claro:


“por razones que la voz épica apenas puede desentrañar multitudes de hombres y mujeres serán incapaces de notar la diferencia entre diablos y deidades, y se inclinarán ante los primeros a expensas de las segundas. ‘¿Cómo pueden ser tan estúpidos?’ pregunta implícitamente la línea, pero al mismo tiempo, los aspectos formales de la línea proveen las respuestas a su propia pregunta implícita. Pues si lo asombroso es que la gente toma diablos por deidades, tanto los ritmos como el patrón aliterado de la línea imitan al y participan en el mismo error. No solamente son los diablos y las deidades equivalentes en sílabas; también son equivalentes en la posición de los sonidos de las vocales y en la posesión conjunta de la consonante inicial ‘D’ y además están vinculadas en la línea por una estructura especular de sonido—‘para adorar como’—que repite y profundiza las similitudes que llenan una línea cuyo sentido insiste en la diferencia. Aquí hay una cosa que hace la poesía: dice dos cosas opuestas en la misma línea. Dice ‘la diferencia entre diablos y deidades es enorme, y ¿cómo se les pudo haber escapado?’. Dice ‘La diferencia entre diablos y deidades es tremendamente difícil de discernir porque en la superficie… los dos se parecen mucho’. En resumen, la diferencia es obvia y fácilmente se nos escapa” (Versions of Anti-humanism, p. 24).  


Por otro lado, no hay que olvidar que hubo gente como William Blake que creyó que Milton también “era del partido del Diablo”, aunque, curiosamente, para Blake semejante afirmación estaba muy lejos de ser un reproche, sino que era precisamente un elogio. Para otra oportunidad quedará el análisis del muy revelador segundo nombre del ex Jefe de Gabinete.

La conclusión es que solamente un científico especializado en cohetes podría haberse dado cuenta de que a pesar de que Scioli no solamente está con el modelo desde su mismísimo comienzo (como vicepresidente y gobernador de Buenos Aires) y se ha convertido en su arma electoral más poderosa, en el fondo no está con el modelo. Y ni siquiera un científico especializado en cohetes, tampoco Néstor o Cristina, podrían haberse dado cuenta de que fue el mismísimo Diablo el que infiltró a Scioli en el modelo, tratándose quizás de la mejor de todas las artimañas que el Diablo haya puesto en práctica contra el gobierno del pueblo. Si este ángel se cae también, después no digan que no les habíamos avisado.



sábado, 7 de marzo de 2015

Preguntas kirchneristas frecuentes

En la habitual reunión de los viernes del equipo de redacción del blog surgió lo que entendemos es una muy válida inquietud acerca de la última nota escrita por Eduardo Anguita (A la caza de los espías). Su muy moderado kirchnerismo no solamente debe haber hecho dudar a más de uno si sigue siendo kirchnerista, sino que además tiene un tono decididamente propedéutico o didáctico, a tal punto que despierta bastante curiosidad saber a qué público se dirige. Como suponemos que las épocas venideras se harán la misma pregunta, para facilitar la comprensión futura precisamente hemos decidido poner en contexto las opiniones de Anguita en términos de las preguntas a las que parecen responder o de las inquietudes que parece satisfacer.

- ¿No fue una excelente decisión por parte del Gobierno la de otorgarle la jubilación a Stiuso, a quien considera ser el autor de varios delitos, entre ellos la muerte de Nisman, amén de haber espiado a opositores, jueces (si es que hay alguna diferencia), etc.? (Otro tanto, por supuesto, se aplica a Milani, quien en lugar de ser jubilado directamente fue designado Jefe del Ejército).
R: “Oscar Parrilli salió a cazar a Jaime Stiuso: dio la patente de la Cherokee negra que trasladó al espía más importante de la década en su cruce a territorio uruguayo tras declarar –como testigo– ante Viviana Fein y que salió de la fiscalía sin que pesara ninguna acusación sobre su vínculo con el fallecido Alberto Nisman. Es decir, el Gobierno no aclara qué sospechas tiene sobre la relación entre el espía y el fiscal sino que carga sobre Stiuso con una acusación temeraria que, de ser cierta, indicaría no sólo el descontrol de los agentes de inteligencia, sino que éstos están vinculados a narcotraficantes. (…). Lo que denuncia Parrilli lleva a pensar que lo de pinchar teléfonos sin permiso a políticos opositores… es un juego de chicos al lado de hacer contrabando o estar asociados al narco”.

- Hmmm, puede ser. Pero ¿Arroyo Salgado, como Stiuso, siempre estuvo en guerra con Eurasia, no? Es decir, ¿siempre fue un agente del grupo Clarín, o no?
R: “Arroyo Salgado llegó al juzgado de San Isidro en el momento más álgido de la causa por la identidad de Marcela y Felipe Noble. Ella llegó por ser la esposa de Nisman, también apoyada por Stiuso, en un momento donde claramente los agentes de Inteligencia tallaban en esta historia. Quedará por saber si Stiuso y compañía creían en que Felipe y Marcela eran hijos de desaparecidos o simplemente alentaron una versión que era funcional a la pelea que el Gobierno daba contra todas las zonas oscuras del Grupo Clarín. La jueza ordenó en diciembre de 2010 que se tomara una muestra de sangre de ambos por vía compulsiva. Era, por entonces, una enemiga de Héctor Magnetto y Ernestina Herrera de Noble”.

- Bueno, como dice Mempo, ¿quién no tuvo alguna vez un "claroscuro" o una “metida de pata”? Así y todo, es innegable que el Gobierno se condujo con mucho tacto en relación a la familia de Nisman. ¿O estuvo mal el Gobierno al tratar a Nisman como un delincuente, incluso después de muerto, y en ignorar a su familia, sobre todo a sus hijas?
R: “Así como estuvo ausente la idea de declarar duelo o de darle las condolencias a la familia de Nisman, está ausente en el Gobierno una iniciativa que muestre una vocación por la transparencia institucional y por mejorar los órganos de control”.

- Dejemos las reglas de etiqueta y vayamos a esta malsana obsesión de querer aplicarle el Código Penal a los funcionarios del Gobierno. ¿Obviamente el Código Penal es un arma golpista, no? ¿Quién puede siquiera sospechar de un Gobierno como el nuestro? ¿No equivale a dudar de la honestidad misma de Cristina, que es buena, todopoderosa e infalible? Además, Diana Conti ya había explicado que para hacer política hace falta tener mucha plata.
R: “hay una buena cantidad de expedientes abiertos que tocan de lleno a funcionarios de primera línea. La pregunta, una vez más, es si las distintas causas que se tramitan son un golpe o constituyen un escenario similar al que ya ocurrió en otros procesos electorales de la región sin ningún tipo de quiebre institucional. Concretamente el caso de Brasil y Petrobrás es el más elocuente”.

- Todo lo que Ud. quiera, pero ¿qué hacemos si insisten con el partido judicial y el golpe blando? ¿Los vamos a buscar a sus casas? ¿Les mandamos a la AFIP (algún impuesto deben pagar los jueces, o van a pagar quizás en el futuro) como solemos hacer con la oposición, o directamente usamos palos y gases?


“El oficialismo no puede hacer otra cosa que mantenerse en los mecanismos constitucionales, (…). No sólo porque algunos de estos magistrados eran considerados cercanos a la Casa Rosada, sino porque básicamente no hay manera de sortear los mecanismos institucionales. La idea de rodear a la Presidenta para defenderla de los embates es bien recibida por un sector importante de los votantes K pero, al mismo tiempo, genera rechazo en buena parte de la sociedad. Mostrar tranquilidad es la mejor manera de transmitir que los funcionarios no tienen nada que ocultar y, sobre todo, que están dispuestos a rendir cuentas de sus actos”.

- O sea que la idea no está tan mal en sí misma, sino que genera rechazo en la sociedad. Quizás en un futuro sea mejor recibida, o volvemos a sacar el 54 %  de los votos o más: la dejamos entonces para más adelante. De todos modos, es innegable que existe una obsesión de aplicar el Código Penal a los funcionarios. ¿Está prohibido cometer delitos, incluso si el Gobierno otorga una asignación universal por hijo mediante un decreto?
R: “La idea extendida es que la corrupción es un mal más allá del color político. (…). Los logros, importantísimos, en inclusión social o derechos humanos, no son un escudo para eludir otros temas. Es más, se corre el riesgo de que se bastardeen esas conquistas a los ojos de parte de la sociedad.”.

- Entiendo. El problema entonces, otra vez, no es que esté prohibido cometer delitos, sobre todo por parte de los funcionarios públicos, sino que queda mal o pone en peligro la reputación política del Gobierno o incluso la de los derechos humanos. ¿Pero está mal también entonces decir que Lorenzetti es un general golpista, como dijo el diputado Juan Manuel Pedrini, o pedirle el juicio político, como ya están anunciando algunos diputados kirchneristas? ¿La Corte Suprema sirve para algo en un sistema democrático? ¿Los jueces federales no deberían pertenecer todos a Justicia Legítima?
R: “el intento de desacreditar al presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, por parte de algunos legisladores oficialistas, es muy negativo en un terreno en el que Néstor Kirchner fue un ejemplo: cumplió con todos los mecanismos institucionales para modificar la composición del máximo tribunal de Justicia argentino. A diez años de aquello es mejor valorar el avance que entrar en una interna que amenace con crear confusión sobre lo que es democrático y lo que no lo es”.

Vale la pena reconocer que las preguntas a las que responde Anguita no solamente son las mismas que nos hacemos nosotros sino que son compartidas, por supuesto, por distinguidos intelectuales como Mempo Giardinelli o ese verdadero intelectual colectivo o  colectivo de intelectuales que es Carta Abierta.

No tenemos ningún empacho en reconocer que estamos viviendo bajo lo que quizás sea el mejor Gobierno de nuestra Historia. Pero entonces es innegable que semejante hecho da muchísimo que pensar tanto sobre nuestros Gobiernos cuanto sobre nuestra historia.


miércoles, 25 de febrero de 2015

Minimalismo, Democracia y Estado de Derecho


En nuestro país se ha vuelto moneda corriente incurrir en serias imprecisiones conceptuales en ocasión de los debates políticos. En efecto, el concepto de “democracia”, afortunadamente, tiene tan buena prensa que usamos “democrático” para designar todo aquello que nos parece bien o es digno de elogio. Con otros conceptos como “fascismo”, pasa lo mismo, aunque afortunadamente al revés. Es decir, afortunadamente, el fascismo goza de tan mala prensa (excepto para personajes como “El Dictador” de Sacha Cohen) que quien prefiriera la carne bien cocida podría decir que la cocción de un bife es “fascista” precisamente porque quedó solamente a punto.

Uno de los problemas con la generalización de “democracia” para designar lo que nos parece correcto (y/o de “fascismo” aunque a la inversa) es que las nociones mismas pierden su sentido, o bien tienden a quedar reducidas a su más mínima expresión. En efecto, en nuestro país el Gobierno justifica sus decisiones amparado en el hecho de que obtuviera (al menos alguna vez) el 54 % de los votos, y precisamente por eso todo aquel que se le opone se convierte en un fascista, destituyente, golpista, etc.

Claro que si la democracia debiera ser entendida exclusivamente como el gobierno de la mayoría, correría peligro la tan buena prensa de la que afortunadamente goza la democracia. ¿Acaso cualquier cosa que decida la mayoría es eo ipso digna de elogio, y cualquier cosa que creyera una minoría es eo ipso digna de oprobio? Quien contestara que no, o bien desea poner en duda la suposición de que cualquier cosa que decide una mayoría es solamente por eso inatacable, o bien prefiere describir a la democracia de un modo más exigente, v.g., como el gobierno de la mayoría sazonado con la protección de ciertos derechos fundamentales.

Por si hiciera falta, nótese que la decisión de la mayoría bien podría proponerse, v.g., la represión con balas de fuego de manifestaciones anti-gubernamentales y/o la desregulación total de los mercados y su consiguiente y devastador efecto sobre los derechos sociales de un muy significativo número de personas, al menos en países como el nuestro. De ahí que en ocasiones tales como la conculcación de derechos fundamentales a manos de una mayoría, un poder contramayoritario, como por ejemplo el judicial, sería claramente deseable—y no golpista por definición.

Hablando del derecho, el Estado de Derecho en nuestro país también ha sido objeto de una devaluación similar a la de la democracia. En efecto, se ha vuelto frecuente por parte del Gobierno sostener que cualquier cosa que fuera sancionada legalmente, i.e. gracias al voto de una mayoría en el Congreso, es por eso mismo inatacable y/o conforme al Estado de Derecho. Toda pretensión de revisar la constitucionalidad de una ley, incluso una ley que afectara las reglas básicas de la democracia misma, es, a los ojos del Gobierno, por definición golpista. (En realidad, para el Gobierno la aplicación misma de la Constitución se ha vuelto golpista, pero no vamos a entrar en mayores detalles al respecto). En otras palabras, el Estado de Derecho para el Gobierno queda reducido a la idea misma de legalidad y por lo tanto toda disposición legal es por definición constitucional.

Semejante minimalismo constitucional es políticamente peligroso. El ejemplo obvio que aparece en esta clase de discusiones es el ascenso del nazismo al poder, que fuera completamente legal e irónica aunque decididamente denunciado por Carl Schmitt muy poco antes de afiliarse él mismo al nazismo. Schmitt, con razón, sostenía que era un suicidio para todo régimen democrático quedar reducido a la mera legalidad. Y de hecho, como las leyes en general se sancionan gracias al concurso de mayorías, la democracia minimalista y el Estado de Derecho formal no son sino dos caras de la misma moneda. Dicho sea de paso, uno de los pocos puntos en que tanto Schmitt como Hans Kelsen estaban de acuerdo, era que la idea del Estado de Derecho es tautológica, ya que todo Estado opera según reglas, reglas que encima son creadas por el Estado. 

Nobleza obliga, hay que reconocer que Lon Fuller tenía razón en que la legalidad en sí misma (al menos durante los dos últimos siglos), cuenta con una moralidad interna que impide que se cometan ciertas atrocidades siguiendo normas jurídicas. Por ejemplo, el nazismo cometió varias ejecuciones políticas siguiendo formas legales e incluso judiciales (se habla de unos 5000 condenados a muerte por año), pero que estuvieron obviamente muy lejos de permitir la comisión de un genocidio. Y fue precisamente por eso que una vez que el nazismo decidió poner en marcha el Holocausto, tuvo que apartarse del derecho. De este modo, el nazismo rindió un homenaje, ciertamente idiosincrático, a la moralidad interna del derecho. Sin embargo, insistimos, es evidente que se pueden cometer actos bastante atroces siguiendo reglas jurídicas, sin llegar a un Holocausto.  

La conclusión parece ser que si bien el minimalismo estético puede ser muy atractivo, su contraparte democrática y legal no solamente es conceptualmente empobrecedora sino que es políticamente muy peligrosa porque hace quedar muy mal tanto a la democracia como al Estado de Derecho. En efecto, solamente podría estar satisfecho con este estado de cosas quien creyera que toda decisión mayoritaria y que toda decisión legal, por el único hecho de ser mayoritarias y/o legales, son plenamente democráticas y/o conformes al Estado de Derecho. Da la impresión entonces de que es hora de abandonar el minimalismo democrático y legal para exigir concepciones más robustas, al menos para impedir que nociones que nos son tan caras como las de la democracia y la del Estado de Derecho caigan en descrédito.


  

martes, 17 de febrero de 2015

Armando Golpe Blando, ¿Arturo Golpe Duro?

La redacción del blog se ha reunido de emergencia (nuestras reuniones ordinarias tienen lugar los días viernes) para advertir a quienes tenían pensado ir mañana a la marcha del 18 F que por favor no lo hagan sino después de haber leído la nota que Mempo Giardinelli (MG) publicara en Página 12 al respecto (click). Se trata de una nota con muy serias acusaciones que deben ser tenidas muy seriamente en cuenta. Ignoramos el alcance de este blog, pero podemos estar seguros de que nuestros lectores si asisten a la marcha, no será porque no les avisamos.

Según MG hay “en marcha” un “golpe de Estado”. Se trata de un golpe muy pocas veces visto, no solamente porque están armando un golpe blando, sino porque se trata de un golpe constitucional. En efecto, según MG, que los fiscales acusen y que la gente se manifieste, si bien a primera vista parecen ser meramente ejercicios de sendos derechos, en realidad es anti-democrático. En rigor de verdad, MG no es el primero en creer que la democracia y los derechos no tienen por qué llevarse muy bien que digamos. El liberalismo del siglo XIX no dormía precisamente por el miedo que le daba esa confrontación. Lo curioso es que MG no se haya dado cuenta de que él mismo es un liberal.

Obviamente, MG no ignora que tanto los fiscales como los ciudadanos, como típicos porteños que son, van a argüir que están ejerciendo sus derechos precisamente constitucionales y que por lo tanto mal pueden estar participando en una marcha golpista. La respuesta de MG es muy sutil. No solamente MG reconoce que hasta puede haber “protestas genuinas” coladas en la manifestación, sino que MG sostiene que los fiscales y los manifestantes en realidad usan a la Constitución como una excusa, pero lo que quieren en el fondo es dar un golpe.

La teoría de MG va a revolucionar el pensamiento jurídico de Occidente. En efecto, a pesar de que la venta de pasajes en avión es tan legal como manifestarse, para MG si alguien le comprara un pasaje a otro con la esperanza de que el avión se cayera, semejante acción sería criminal porque dicha transacción tuvo lugar bajo el supuesto de una esperanza ilegal (o inmoral, dejamos que el legislador se expida al efecto). Quizás los manifestantes de mañana tengan derecho a manifestarse, pero sus esperanzas dejan mucho que desear; por lo tanto, un juez mempiano no debería permitírselos. Nos atrevemos a proponer que la misma interpretación constitucional se aplique al derecho de voto y que solamente cuenten los votos de quienes esperan que el partido del pueblo salga victorioso en las elecciones.

Un caso que podría dejar perpleja a la jurisprudencia mempiana es el siguiente. Supongamos que tenemos un vecino al que detestamos profundamente y un día nos enteramos de que se trata de un violador de DD.HH. (que no trabaja en la Secretaría de DD.HH.). La severa interpretación mempiana impediría que denunciáramos a nuestro vecino ya que lo haríamos no en aras de los derechos humanos sino para no encontrarlo en el ascensor.

Los motivos de los porteños malcontentos son obvios. Están frustrados por las conquistas sociales y laborales logradas en estos años, por la inclusión social y el igualitarismo típicos “de todo gobierno peronista”, aunque por otro lado francamente no tienen de qué quejarse gracias a los ya no sabemos cuántos casos aislados que ha habido de muerte por desnutrición infantil.

A mayor abundamiento y para despejar toda duda, MG hace público que “la Procuración del Tesoro de la Nación, que representa al Estado, aportó esta misma semana documentos probatorios de que en absoluto hubo conductas inadecuadas ni delictivas por parte del gobierno nacional”. MG tiene razón. Si hay alguna institución en la que podemos confiar ciegamente es cualquiera que dependa directamente de la Presidencia de la Nación.

Por si hiciera falta que aclarase que no es lo que se dice un oficialista obsecuente, MG dice a los cuatro vientos que el actual gobierno “ofrece claroscuros y metidas de pata, como ciertos excesos verbales de la Presidenta, la desdichada rotura de un diario por el jefe de Gabinete y algunas defensas corporativas de funcionarios de dudosa moral”. En efecto, de este Gobierno jamás se podrá decir que mintió, qué decir de violar la ley, o que no puso a la disposición de la Justicia a todos los funcionarios sospechados de haber cometido delitos, o que se le murió un fiscal justo cuando lo investigaba, etc.

Para colmo de males, MG advierte que la denuncia del Fiscal tuvo lugar “no casualmente el viernes, para que todo el fin de semana largo no se hable de otra cosa en los Carnavales”. Otra vez, típico de un porteño, esto de querer arruinar el fin de semana de carnaval. Juan Carlos Mareco debe estar dando vueltas en su tumba. Pero, a Dios gracias, nos tranquiliza MG al señalar que “Por fortuna en el interior, en la Argentina profunda, todo es diferente y para nada el país real comparte la locura inducida que se vive en la Ciudad de Buenos Aires”.

En fin, MG nos convenció. Es más, la actitud de quienes critican al Gobierno nos hace acordar a la conducta del cliente molesto antiperonista que se queja por un tenedor ligeramente sucio en el siguiente sketch de Monty Python, así como la reacción del personal del restaurante nos hace acordar precisamente al Gobierno por su solícita actitud ante cada crítica (quizás se deba además a una asociación de ideas motivada por la reciente y brillante comparación que hiciera el Secretario de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional entre los cocineros y los fiscales). Bon appétit:





sábado, 14 de febrero de 2015

Bienvenus à la Cause de Caton Service International

C’est avec grand plaisir que nous annoncions avec et par la présente entrée l'inauguration de la section La Cause de Caton Service International en français (aquí está la versión española original). À l’occasion, nous avons choisi de proposer au monde francophone un sujet si fascinant comme la notion de gouvernement tel comme il est exercé en Argentine.

En effet, l’opposition argentine, malfaisante comme d’habitude, accuse au gouvernement de Madame Kirchner, Présidente de la Nation, d’être personnaliste et de ne pas tenir en haute estime l’idée de démocratie délibératif.

Nous, nous croyons au contraire que l’art de gouverner de Madame Kirchner relève de ce que Michel Senellart dans Les arts de gouverner appelle très précisément « corriger » et « diriger » comme formes du gouvernement (bien que médiévaux), en faisant au même temps un hommage très evident à "La Vie de Brian" de Monty Python. Autrement, la suivante mise en scène à l’intérieur de la Maison du Gouvernement, dit Rosé, entre Madame la Présidente et ses militantes, serait inexplicable (merci beaucoup à @mis2centavos pour l'excellente édition du video):


- Madame la Présidente: vous avez une consigne que dit que si on me touche vous ferez je ne sais quoi (je ne peux pas le répéter parce qu’il n’est pas bienséant pour une Présidente de le répéter). Mais, je vous prie que vous changiez la consigne : au lieu de "qu’ils touchent à Cristina…", je vous prie que vous disiez "qu’ils touchent à la Argentine…", parce que ce qu'ils touchent n'est pas Cristina, mais l'Argentine.
- La multitude (très serviable): "tiens Gorille, tiens Gorille, nous ne le répéterons plus, qu’ils touchent à l’Argentina, les diables seront dechaînés".

À suivre.

domingo, 8 de febrero de 2015

Basta de Boios y de Golpes blandos

Por vez décimo octava, y a raíz de la muerte del fiscal Nisman, Carta Abierta ha provocado nuevamente una verdadera tormenta o tempestad de ideas para dar su parecer acerca de la realidad política de nuestro país bajo el sugestivo título “Entre el texto y la sangre” (click). Como las diecisiete veces restantes, se trata de una epístola que destila no solamente claridad conceptual sino además compromiso político crítico inclusive para con quienes dicen defender, i.e., el oficialismo kirchnerista.

Empecemos por la claridad, que no pocas veces es el obstáculo que provoca que la sofisticación intelectual se pierda entre los vericuetos de la divulgación. En efecto, hace poco Horacio González, también en relación al caso Nisman, aclaraba que “El suicidio es el momento de la voluntad final” (muerte lacónica), suponemos para excluir terminantemente la posibilidad de que el suicidado pudiera tener una voluntad posterior de escribir, por ejemplo, la carta que había olvidado dejar. Ahora, este ingenio colectivo o colectivo de ingenio llamado Carta Abierta sostiene, quizás de modo anti-wittgensteiniano, que “nadie puede morir la muerte de otro”, aunque esta afirmación está reveladoramente precedido por un condicional “si” que caracteriza a la duda y el sano escepticismo de todo emprendimiento intelectual. Nos preguntamos si esta negación experiencial se reduce a la muerte, o si, por el contrario, sí podemos sentir, v.g., las hemorroides de los demás.

La frase “textos extraídos del moralismo de sacristanes que escriben por metro cuadrado la égloga de desestabilización”, no solamente es un monumento a la claridad conceptual, sino que merecería convertirse en el ringtone de todo intelectual políticamente comprometido. Suponemos asimismo que la definición “Wikileaks, crónica dantesca de los rollos monásticos que escriben en secreto los copistas aplicados de los nuevos Imperios que redactan el estado del mundo” ya obra en Wikipedia bajo la voz correspondiente.

Por lo demás, aunque elogiamos la claridad conceptual, nos parece que la procacidad de frases tales como: “ésta, …, llevaba un indescifrado mensaje”, es a todas luces innecesaria. Y la equiparación entre el “taxista” y el “especialista en ciencias políticas”, podría convertirse en redundante para el caso de que fuera un politólogo el que condujera el taxi.

Hay una frase que nos llama poderosamente la atención, y es la siguiente:

“El relleno irresponsable de los signos directos de la culpa estaría a cargo de experimentados libretistas, quienes debían invocar con sacrosanta rutina a las mafias gubernamentales, a la pérdida de la república, al insoportable vilipendio de las instituciones, a la asfixia dictatorial que se estaba viviendo, a la indiferencia ética hacia una muerte, a comportamientos insensibles frente a un posible asesinato, a la Constitución arrojada al sumidero público, todo lo cual, sumado al desprecio insólito hacia un discurso presidencial que anunció una fundamental medida, muchas veces reclamada sobre la disolución y reemplazo democrático de los servicios de Inteligencia, remataba en el habitual anuncio de ‘descomposición’ final de las instituciones”.

Aunque se trata de la única frase cuyo significado ignoramos totalmente (quizás haya que armar al respecto un equipo de criptólogos similar al formado para descifrar el código Enigma), creemos que sería una pena accesoria ideal para complementar el castigo de todo infame traidor a la patria confeso, así como del castigo de todo criminal de lesa humanidad. Dicha lectura debería tener lugar sin permitir que el reo pudiera respirar y/o tragar saliva al menos hasta el punto y aparte, i.e., desde "El relleno" hasta "instituciones". Somos plenamente conscientes de que se trata de una violación del artículo 4to., inciso 3ro., de la Convención Americana de DD.HH., ya que implicaría el re-establecimiento implícito de la pena de muerte, ya que semejante proeza solamente podría llevarla a cabo un prodigio anaeróbico como John McCormack, tal como lo muestra su insuperable versión de 1916 del aria de Don Octavio, “Il Mio Tesoro”, de Don Giovanni. Todo otro simple mortal perecerá en el intento (quien conozca la versión puede saltear el siguiente video, aunque siempre es un placer indescriptible escuchar a McCormack):





Esta Carta Abierta no solamente es conceptualmente clara—una virtud que no abunda en nuestros días y sobre todo en nuestro medio—y hasta contiene castigos ejemplificadores para delitos aberrantes, sino que además tiene otro preciado ingrediente, la ironía. En efecto, la mismísima Carta que se abre criticando a quienes afirman el “‘cui buono’, famoso interrogante que falazmente lleva las responsabilidades hacia quienes supuestamente ‘se benefician’ de un crimen”, sostiene que en este momento “el… más lóbrego del periodismo nacional, se escriben artículos con los mil vericuetos que tiene este doloroso caso de muerte, y se analizan pequeñas incidencias con estridentes epítetos, despreciando una a una, sobre todo la más trascendental de las medidas del Gobierno –el más afectado por el hecho [el subrayado es nuestro]”. Decimos que se trata de una ironía porque no podemos creer que varios cientos de intelectuales no pudieron advertir esta contradicción, sino que por el contrario, se trata de una sabia humorada para bajar la tensión. No vamos a profundizar en que la apelación al cui bono? haría, entre otras cosas, que la designación de Boudou como candidato a vicepresidente fuera obra de Magnetto. No hay otra explicación.

Hablando de ironías, este blog presume conocer el género pero capitula incondicionalmente ante el sentido del humor que trasunta una epístola que sostiene en respuesta a los “muchos que les gusta la cortesía y el ritual” y “se entusiasman… con la crítica sobre un eludido pésame a Nisman” que “en verdad todo el discurso de la Presidenta fue un pésame bajo la forma de un reconocible lamento, que incluso se percibe en las ironías persistentes que están inscriptas en el carácter de su oratoria, y que sería bueno ver como síntomas de preocupación antes que de desdén”. Esta genialidad de Carta Abierta de inventar el concepto de “pésame irónico” no solamente  desearíamos haberla escrita nosotros (es más, a esta altura, no poca gente sospechará que el personal de La Causa tuvo algo que ver con la redacción de la Carta 18, ante lo cual solamente cabe responder que lamentablemente no podemos atribuirnos mérito alguno), sino que nos hace enrojecer de envidia y empalidecer de admiración por los autores de esta carta. Se trata de una creación que ni siquiera Monty Python podría haber imaginado (esperemos que nuestros lectores no se saturen de nuestras referencias a Monty Python, pero se trata de un país a todas luces pythonesco). “Chapeau”, o “respect”, como diría Sacha Cohen.

Una última ironía es la siguiente comparación referida a los cambios propuestos en la Secretaría de Inteligencia, comparación peligrosamente incluida sin leyenda alguna que advierta sobre los riesgos provenientes de su lectura (como no contamos con seguro ni queremos problemas legales, tenemos el deber de avisar a nuestros lectores que lo que sigue puede ser peligroso si es leído durante la ingestión de alimentos, o de cualquier otra cosa, por lo cual recomendamos suspender toda ingestión a partir de aquí, si es que ya no se han atragantado): “¿Pero hay fechas para los cambios sustanciales? Nadie señaló con el dedo el calendario y dijo ‘1789, Revolución Francesa’”. Otra vez, mal que nos pese, no tenemos nada que ver con la redacción de tal frase, sino que nos limitamos a reproducirla textualmente. Otra frase destinada a hacer historia es “golpes sintácticos en miniatura”, pero por razones de espacio no podemos detenernos más en ella.

En cuanto a la crítica implacable con el Gobierno mencionada más arriba, hay una denuncia en esta epístola que llega hasta el corazón mismo de la Casa Rosada. En efecto, Carta Abierta cree que todos los que “lanzaron la hipótesis de un asesinato” creían que el informe Nisman iba a “demostrar una verdad contundente contra el gobierno”. Como no puede ignorar que la mismísima Presidenta sostuvo que “no tengo pruebas, pero tampoco tengo dudas” [de que se trata de un asesinato] (2 Cristina ad Facebookenses 12: servicio internacional), Carta Abierta infiere entonces que la Presidenta misma era consciente de que el informe Nisman precisamente iba a “demostrar una verdad contundente contra el gobierno”. Para poder negar esta inferencia Carta Abierta debería reconocer que no lee las Cartas Presidenciales, una posibilidad que nos estremece con tal solo pensar en ella.

Para terminar, nos hacemos eco del valiente llamamiento de Carta Abierta a “los ciudadanos argentinos de origen judío" para que "se levanten ante este cerco arbitrario que se le tiende al gobierno argentino, invocando las grandes tradiciones humanísticas del judaísmo”. Es hora, en efecto, de que los “ciudadanos argentinos de origen judío” dejen sus reconfortantes aunque destituyentes pletzalaj de pastrón y sus pepinos agridulces, y dejen de hacerle el juego a la derecha. Si los sefaradíes quieren dejar sus boios y hacer otro tanto, serán bienvenidos. Es que, hablando de boios, y como diría el Senador Pichetto (click), ya es hora de que los argentinos, los judíos y los sefaradíes, unan fuerzas contra el golpe sintáctico en miniatura de la derecha. Venceremos. Muchas gracias.

jueves, 5 de febrero de 2015

Dos Videos valen más que Mil Palabras

Lamentamos mucho decir que no tenemos buenas noticias. El personal de la redacción del blog se ha declarado en huelga porque alega que el esfuerzo que le demanda la realidad política para ponerse al día es inhumano. Algo de eso hay. Es imposible seguirle el ritmo al Gobierno. Aunque mucho nos tememos que si alguna vez cambia este Gobierno el blog va a perder toda razón de ser, y por eso nos sumamos a las recientes declaraciones del Secretario de Inteligencia, Oscar Parrilli, en el sentido de que este Gobierno ojalá se quede cuatro años más.

Sea como fuera, y con absoluto respeto al derecho a la huelga de la redacción, personal jerárquico del blog ha tenido una reunión de emergencia para hacerse cargo de esta entrada presente, y a tal efecto ha elegido dos videos que hablan por sí mismos, tanto sobre la corrección política (o moral en realidad) ("Loco por Mary", los primeros quince segundos) cuanto sobre recuperaciones milagrosas ("De Mendigo a Millonario", sobre todo el primer minuto y medio). Si bien somos plenamente conscientes de que nuestros lectores prefieren el texto a la imagen ya que valoran mucho más el pensamiento antes que la vista, nos parece así y todo que a veces hay imágenes que valen más que mil palabras. Cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia.



HEALY Mi pasión real es mi hobby. 
MARY ¿En serio? ¿Qué es?
HEALY Trabajo con retardados.
MARY ¿No es eso un poco políticamente incorrecto?
HEALY Al diablo con eso. Nadie me va a decir con quién puedo y con quién no puedo trabajar. ¿No?


sábado, 31 de enero de 2015

Servicio Internacional: 2da. Entrega. La Secretaría del Pensamiento



Envalentonados por la repercusión que tuvo la nueva sección La Causa de Catón Internacional (Servicio Internacional), vamos a sucumbir a la hubris de continuarla, como no podía ser de otra manera. Claro que al lado de la explicación de la muerte del fiscal Nisman, la tarea de comprender el fenómeno que hemos elegido para hoy es a todas luces quijotesca. Ciertamente, mientras que la inmoralidad es siempre comprensible, a veces demasiado, la irracionalidad tiende a ser ininteligible.

En efecto, si la muerte de Nisman parece corresponderse, habíamos dicho, con la trama de una película clase B surrealista, nuestro tema de hoy es indudablemente pythonesco. A esta altura, por supuesto, nuestros lectores regulares (a quienes le rogamos sepan ser benevolentes si o cuando nos repetimos, ya que tratamos de cumplir con la misión cosmopolita de hacer inteligible a nuestro país para el mundo), sabrán que se trata de ese invento muchísimo más argentino que el dulce de leche y Nicola Paone, i.e., la denominada Secretaría de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional (SECOESPENAC a continuación y para abreviar).

Como a esta altura muchos, si no todos, los lectores internacionales habrán dejado de leer esta entrada porque no están interesados en la literatura de ficción, nos vemos obligados a subir un video (gentilmente editado por @mis2centavos) de la televisión estatal para demostrar que la creación de la SECOESPENAC no es en absoluto una ironía de este blog:




No pocos críticos del Gobierno, guiados suponemos por las mejores intenciones, creyeron ver en esta institución, cuya reminiscencia orwelliana es indudable, un resabio o atavismo nazi o fascista. Sin embargo, aunque tuvieron indudablemente ministerios y secretarías consagrados a la propaganda, a la censura, al cine, etc., ni el nazismo ni el fascismo contaron con una Secretaría dedicada al Pensamiento. La razón es muy sencilla, al menos en Alemania. Martin Heidegger habría acogotado a Hitler con sus propias manos si éste se hubiese animado a crear una Sekretariat des Denkens, o algo parecido. Hay cosas que ni siquiera un nazi se atrevería a hacer, y menos en vida de Heidegger, quien no era precisamente un enemigo del régimen.

A los efectos de esta edición internacional puede ser muy ilustrativo comparar la designación de Ricardo Forster al frente de la SECOESPENAC con la de Roberto Mangabeira Unger en Brasil hace unos años como Secretario de Planificación de Largo Plazo, si es que Mangabeira Unger nos perdona por haberlo comparado con Forster. Mientras que Lula había designado a Mangabeira no sólo porque era un intelectual destacadísimo sino además y fundamentalmente porque Mangabeira había denunciado a su gobierno como el más corrupto de la historia (a pesar de que Mangabeira de todos modos terminó yéndose del gobierno de Lula acusado de haber sido cooptado), el Gobierno argentino, quizás para ganar tiempo, designó directamente a un militante feroz como Forster a quien la corrupción no le preocupa demasiado. Por ejemplo, Forster ha manifestado pública y gráficamente que, y aquí citamos de memoria, el patrimonio de Lázaro Báez “no me importa un carajo”.

Quizás nuestros lectores foráneos supongan que la creación de la SECOESPENAC fue literalmente ad hominem, aunque en el buen sentido de la expresión ciertamente, tal como sucede cuando se crea una cátedra en una universidad debido al irresistible atractivo que emana de una mente brillante. Por ejemplo, a los filósofos del derecho les vendrá a la mente de modo inmediato el caso de Joseph Raz y de John Finnis, para quienes la Universidad de Oxford creara otras tantas cátedras paralelas a la hasta entonces única y muy prestigiosa cátedra de jurisprudencia ocupada por Ronald Dworkin, sucesor entonces de H. L. A. Hart.

Si bien no se trata necesariamente de un mal argumento, tiene al menos dos grandes dificultades. En primer lugar, Ricardo Forster confesó públicamente que no tenía idea de que el Gobierno pensaba crear una institución semejante y mucho menos designarlo a él como titular de la misma. Ciertamente, alguien podría sostener que precisamente se trataba de una sorpresa, quizás con el comprensible propósito de conmemorar su propio natalicio.

La segunda dificultad es mucho más difícil de sortear, ya que atañe al pensamiento de Forster y a la opinión que Forster tiene de sí mismo. Efectivamente, preguntado una vez sobre la existencia de un imitador en twitter tan fidedigno que la gente era—y sigue siendo—incapaz de distinguir entre el imitador y el original, Forster sostuvo que “quien lo hace... es un poco tonto” y que se trata de un pensamiento “mezquino, pequeño, ... pigmeo”. Sin embargo, es muy extraño que el Secretario para el Pensamiento no se dé cuenta de que si el contenido proposicional de la imitación es tan parecido que a veces es imposible distinguir quién lo dice, entonces, merced al principio de identidad, su propio pensamiento tiene que ser tan tonto, mezquino, pequeño o pigmeo como el de su imitador. Si Forster, por el contrario, con estas declaraciones quiso hacer gala de una ironía voltaireana, entonces reconocemos que hemos sido batidos en nuestro propio juego y concedemos muy gustosos la derrota. 

Otra muestra acabada del pensamiento de Forster emergió al declarar que “Si Pagni y La Nación dicen lo que dicen, es porque no debemos estar equivocándonos demasiado”, lo cual supone irónicamente que sus adversarios son, a su modo, infalibles en sus errores: siempre que critican al kirchnerismo lo hacen porque el kirchnerismo tiene razón. En este punto, Forster parece estar invocando la figura de aquel egregio militante, San Ignacio de Loyola, quien agregara a sus Ejercicios Espirituales ciertas “reglas para pensar como un militante”. En efecto, según la quinta regla un militante “siempre debe proceder de modo contrario al cual procede el enemigo”.  En otras palabras, un buen militante debe criticar todo lo que dice el enemigo, sólo porque lo dice el enemigo.

Nobleza obliga, sería injusto no destacar dos campos en los cuales la excelencia de Forster es incontrastable. Por un lado, la adjetivación maníaco-compulsiva, que arranca con no menos de tres y que puede llegar hasta seis, siete u ocho adjetivos por sustantivo. Claro que, como sucede con todo talento desmedido, bien puede tratarse de una "bendición mixta", una virtud que puede convertirse en una adicción y requerir tratamiento médico.

Otro tanto se aplica a su talento para la tautología. Como muestra, basta el botón de su profunda indicación según la cual Daniel Scioli tiene derecho a participar de las PASO en la interna kirchnerista. Parafraseando al personaje de Sir John Gielgud en "Arturo el Millonario", si estas capacidades pudieran mostrarse en una competencia olímpica, Forster nos enorgullecería en cuanta lid se presentara, convirtiéndose de este modo en el Sergei Bubka de la adjetivación y de la redundancia. Es más, no nos extrañaría que no le permitieran participar en tales competencias, tal es su superioridad. Quizás algunos lectores recuerden el caso de los Globetrotters, de quienes se decía que no podían participar en competencias oficiales por la diferencia de su juego con la de los demás equipos de la liga.

Para finalizar, un homenaje a la SECOESPENAC por Monty Python, un grupo al cual, insistimos, en Argentina no le habría sido nada fácil ganarse el sustento.


martes, 27 de enero de 2015

Servicio Internacional



Hace poco nos contaron que hay gente en el extranjero que lee este blog. No solamente todavía no salimos del asombro que nos provoca saber que hay alguien que nos lee en absoluto, sino que además no podemos darnos siquiera una idea del esfuerzo intelectual que representa poder entender a este país para alguien que no es argentino o que no ha vivido en Argentina.

Es por esto que con esta entrada inauguramos lo que podríamos llamar La Causa de Catón Servicio Internacional, en aras de ayudar a quienes se embarcan en semejante ordalía intelectual. Después de todo, los nativos (y residentes ciertamente) tienen una enorme ventaja ya que la sabiduría de la naturaleza les permite acomodarse a su medio ambiente y por eso les resulta más fácil entenderlo. En realidad, es la única hipótesis que puede explicar la supervivencia en un medio ambiente semejante, aunque estamos abiertos a otras sugerencias. Dicho sea de paso, en breve contrataremos a James Earl Jones para que grabe el identificador de nuestra señal internacional. 

En esta oportunidad vamos a tratar de explicar desde un punto de vista internacional el último suceso que ha cobrado estado público a nivel mundial, un suceso del cual ya nos habíamos ocupado brevemente (No es lo que parece). A tal efecto, vamos a usar una analogía televisivo-cinematográfica.

Supongamos que en televisión dan una película en la cual un fiscal que investiga a la Presidencia de la República aparece muerto en su domicilio el día anterior a hacer su primera presentación oficial en el Congreso Nacional acerca de precisamente dicha causa. Supongamos también que dicho fiscal contaba con una numerosa y celosa escolta de la Policía Federal, la cual había perdido todo contacto con él por lo menos durante las últimas once horas que condujeron a su muerte.

Luego, la Presidenta de dicha República escribe una epístola en Facebook (1 Cristina ad Facebookenses) comentando el acontecimiento como si fuera un usuario más de dicha red social con un puesto de sandías a la vera de una ruta provincial, y no la Presidenta de la República, e indicando ciertamente que para ella se trató de un suicidio. El suicidio, obviamente, está conectado con un grupo monopólico que busca desestabilizarla.

Evidentemente insatisfecha con esta primera carta, la Presidenta escribe una segunda en la misma red social, pero en la que cambia de opinión, ya que en lugar de inclinarse por el suicidio afirma que se trató de un asesinato obviamente orquestado por el mismo grupo monopólico que según la hipótesis anterior buscaba desestabilizar su Gobierno mediante un suicidio. Nobleza obliga, la Presidenta aclara en esta segunda epístola que “no tengo pruebas, pero tampoco tengo dudas” [de que se trata de un asesinato] (2 Cristina ad Facebookenses 12), quizás inspirada por el credo quia absurdum (“creo porque es absurdo”) de la patrística cristiana. Paralelamente, las encuestas muestran que la enorme mayoría del país en cuestión cree que se trató de un asesinato y las malas lenguas rumorean que eso fue precisamente lo que explica el cambio de opinión presidencial.

Continuando con la alegoría de esta trama, agreguemos ahora que el periodista que había dado la primicia sobre la muerte del fiscal se va del país alegando que está siendo perseguido precisamente por ese motivo. La trama se hace más espesa ya que mientras el periodista huye del país, la agencia oficial de noticias (Télam), la aerolínea de bandera (Aerolíneas Argentinas) y la cuenta oficial de la Casa de Gobierno en twitter (dirigida por una verdadera artista de la sutileza y el protocolo) difunden los datos del itinerario y del pasaje de dicho periodista, como si fuera un servicio prestado por la aerolínea a quienes viajan en business o en primera para asegurarse de que alguien vaya a buscar al pasajero en el destino final.

Mientras que algunos simpatizantes del Gobierno alegaban que este periodista descaradamente mentía enmascarando unas vacaciones en Uruguay como una persecución en la que su vida corría peligro, el Jefe de Gabinete, una vez preguntado al respecto, sostuvo que “Es un periodista que se sentía amenazado y fue importante publicar su paradero”. Como se puede notar, se trata de un Gobierno que cree que la mejor manera de calmar el miedo a la persecución es mediante una terapia de shock, algo así como encerrar a un claustrofóbico en un ascensor o tratar el miedo al agua y el vértigo con un clavado en Acapulco. Monty Python se habría muerto de hambre si hubiese tenido que trabajar en un país semejante. En todo caso, sus representaciones habrían sido cuadros puramente costumbristas.

Finalmente, y todo siempre en la misma película, la Presidenta más de una semana después del hecho decide salir en Cadena Nacional para completar su cuadro de situación. En dicha alocución sostiene que fue la Ministra de Seguridad quien la anotició a las 0:30 sobre "un incidente" que involucraba un fiscal tirado sobre un charco de sangre. La Presidenta, incrédula, le preguntó si se trataba de una broma, ya que sus ministros son muy de hacerle bromas a la madrugada sobre incidentes con fiscales federales tirados arriba de un charco de sangre (nota para quienes vieron el Mundial: la relación entre esta Presidenta y sus ministros es muy parecida a la que tenía Sabella con Lavezzi en el partido con Nigeria). Aquellos fanáticos que se interesan en la búsqueda de perlas cinematográficas, aquí tienen una: el Secretario de Seguridad había dicho públicamente en esta película que fue él quien le había dado la noticia por primera vez a la Presidenta (encima, el Secretario se mostró por televisión en el domicilio del fiscal antes de que llegara el poder judicial). Quizás en la secuela el guión desarrolle este desacuerdo entre la Presidenta, la Ministra y el Secretario (de hecho, le acabamos de dar el título a la segunda parte).

La Presidenta con la sana intención de colaborar con la investigación judicial, aunque respetando escrupulosamente la separación de los poderes, indica en la misma Cadena que el hermano de un empleado del grupo monopólico es responsable del homicidio. El implicado por la Presidenta es a la sazón un espía del Servicio de Inteligencia, cuyo excelente plan para llevar a cabo semejante maniobra de desestabilización incluía aparentemente una fuga al exterior, aunque según la Presidenta se había dejado estar, ya que había iniciado los trámites del pasaporte cuatro días antes del crimen. Además, esta misma persona que entendemos es un espía profesional, antes de su asesinato no tuvo mejor idea que escribir media docena de tweets en los que insulta a la Presidenta de la República, suponemos para asegurarse de que su crimen no pudiera ser rastreado hasta él.

Es difícil entonces resistir la inferencia de que el grupo monopólico de marras tiene, para decir lo menos, serias dificultades en el rubro de contratación de recursos humanos, particularmente en lo que atañe a su Departamento de Desestabilización. Si pudiéramos le recomendaríamos a este grupo monopólico que la próxima vez antes de contratar una consultora de recursos humanos vean al menos la primera temporada de “Los Soprano”. Quizás esto también quede para la secuela.

Hasta acá la analogía (nos faltó mencionar que también se roban un misil de una base militar, pero no vamos a entrar en detalles, ya que se trata de un hecho menor no conectado con la historia principal, cuya tarea es darle más color a una trama bastante anodina).

Ahora nos vemos forzados a pedirles a nuestros lectores extranjeros que hagan el enorme esfuerzo de lograr una “suspensión voluntaria de la incredulidad” y acepten que lo que acabamos de describir no es el guión trillado de una película de clase B cuya trama sería inconcebible hasta—o sobre todo—en África subsahariana (de hecho hoy en día en África subsahariana cuando sucede algo inaudito dicen: “esto no pasa ni en Argentina”), sino que ha sucedido, ya que corresponde exactamente a la realidad política argentina.

En efecto, la realidad política argentina actual parece ser una película tragicómica policial y de espionaje de clase B dirigida por Luis Buñuel, en la que, como se suele decir en inglés, “La Vida de Brian” se encuentra con “Austin Powers” y “Frankenstein”. Por lo menos da un poco de gracia. Aunque a qué precio.